Sandra Patricia García Mejía, Enfermera De Corazón

Este 12 de mayo se celebra el Día de la Enfermera, y por ello La Revista dice: Gracias a los Héroes Anónimos.

ANA MARIA MOLINA CEDEÑO
Redacción La Revista

Sandra Patricia García Mejía es enfermera profesional hace 23 años. Es egresada de la Universidad de los Llanos, con especialización en Administración en Salud y Seguridad y Salud en el Trabajo. Está casada con su opita favorito, Saul Carreño Gordo con quien tiene dos hijos: Alejandra y Saúl Andrés, quienes permanecen en compañía de la madre de Sandra cuando ella trabaja.

Desde su profesión ha brindado sus servicios como coordinadora de enfermería, subgerente asistencial, gerente(e) de IPS pública; coordinadora de referencia y contrareferencia regional Llanos EPS Cafesalud.
Hace 4 años labora en el municipio de Rivera en la ESE Hospital Divino Niño como enfermera de apoyo en los procesos asistenciales y administrativos

Hacer esta entrevista me llena de alegría. Cuando en el consejo de redacción de LA REVISTA decidimos dedicar estas páginas a una enfermera, de inmediato pensé en SANDRA. Yo, sin conocerla personalmente, sabia de su existencia puesto que mi madre continuamente la menciona y me dice que ella la salvó en medio de una crisis respiratoria que tuvo cuando llegó de urgencias al hospital de Rivera. Allí estaba ella, SANDRA, como un ángel y a quien le agradezco sus esfuerzos y haber podido estabilizar a mi madre. Así como yo estoy agradecida sé que son muchas las personas que tienen el mismo sentimiento hacia ella: una mujer con profesión difícil en estos tiempos de pandemia.

En medio de una entrevista amena, Sandra le contó a LA REVISTA lo más importante de su profesión. Sandra afirma que lo más difícil es la impotencia que en ciertos momentos siente cuando a pesar de haber realizado todos los esfuerzos con el equipo de salud en los servicios de urgencias para reanimar a pacientes con alteraciones cardíacas, respiratorias, neurológicas por múltiples causas y no siempre se pueden salvar vidas.
Lo más gratificante es poder ayudar en la recuperación de la salud de los pacientes. Sin duda alguna han sido mas lo momentos positivos que la han hecho crecer como profesional y mujer.

En primera línea frente a la pandemia

Definitivamente uno de los momentos más difíciles para Sandra y el personal de la salud fue la llegada de la pandemia.

La vida familiar de cada uno del personal de salud fue la más afectada, dado que tuvieron que ausentarse de sus casas y en muchas ocasiones se vio estigmatizada por las personas, pues al inicio de la pandemia los consideraban como foco del virus.

“Al vernos uniformados, la gente se retiraba rápidamente”, cuenta Sandra. Tristemente es una realidad difícil, una situación donde el personal de salud es uno de los más afectados.

“La enseñanza de la pandemia es todo lo que el personal de salud hace y puede hacer por amor al prójimo. Definitivamente nuestra profesión es de vocación “nacimos para servir”, afirma Sandra.

Destacada
La Revista en esta edición quiere darle las gracias a Sandra y a todos los enfermeros y personal de salud gracias por labor, gracias por su tiempo y dedicación.

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